Becarios: ¿Cómo tributan los contratos de prácticas?

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    En la presente, la decano parte de los jóvenes cuando finalizan sus estudios en la universidad comienzan a introducirse en el mundo sindical a través de contratos de prácticas en los que se desarrollan de guisa profesional.

    Esto hace que se planteen una gran cantidad de preguntas sobre los derechos y obligaciones que tienen, sobre la tributación y sobre todo lo relacionado con este tipo de contratos laborales, puesto que a menudo suelen confundirse con las prácticas académicas durante los estudios o los contratos de formación.

    Prácticas no laborales durante los estudios

    La mayoría de los estudios universitarios tienen vinculado un periodo en el que tienen la obligación de realizar prácticas para pescar las competencias necesarias para desarrollarse en su ámbito de guisa profesional, conocidas como prácticas curriculares. Por otro costado, existen universidades que ofrecen la posibilidad de realizar, encima de las obligatorias, prácticas extracurriculares, es asegurar, voluntarias. De esta guisa el estudiante puede mejorar su currículum, su formación y su experiencia de cara a su futuro profesional. Estos dos tipos de prácticas no suponen ninguna relación sindical entre el estudiante y la empresa.

    Por otro costado, hay que destacar que nada más si existe remuneración asociada, existirá la obligación de que el estudiante esté cubo de ingreso en la Seguridad Social. Por lo que el estudiante cotizará como cualquier otro trabajador, no obstante no lo hará por desempleo, FOGASA ni formación profesional. Por ello, las prácticas extracurriculares que estén remuneradas se considerarán rendimientos de trabajo y, como tal, tributarán en el IRPF.

    Acuerdo para la formación y el estudios

    Este tipo de entendimiento está dirigido a jóvenes entre 16 y 25 abriles que carezcan de la cualificación necesaria para optar a un entendimiento en prácticas. El entendimiento para la formación y el estudios consiste en rotar una actividad sindical con una actividad formativa que se reciba proporcionadamente a través del sistema de formación profesional para el empleo o a través del sistema educativo.

    Sin bloqueo, hay que tener en cuenta que hasta que la tasa de desempleo en España se sitúe por debajo del 15%, se podrán realizar este tipo de contratos a menores de 30 abriles. Encima, el confín de permanencia siquiera se aplicará cuando se establezca esta relación sindical y formativa con colectivos en situación de restricción social.

    Este entendimiento siempre estará retribuido, estará fijado en proporción a las horas de trabajo y no podrá ser inferior al Salario Minúsculo Interprofesional que para el año 2016 ha estado fijado en 655,20€ y que, en 2017, aumentará un 8% hasta los 707,60€.

    La cotización del entendimiento para la formación y el estudios es igual a la de cualquier otro trabajador por cuenta ajena. En este caso sí se cotiza por desempleo, FOGASA y formación profesional y, por supuesto, todavía se considerará rendimiento de trabajo y tributará en el IRPF.

    Acuerdo en prácticas

    Los contratos en prácticas están dirigidos a titulados universitarios, de formación profesional, con certificados profesionales o cualquier otro título equivalente. Es la forma más habitual para la inserción sindical de los jóvenes que ya han finalizado sus estudios.

    Para poder aceptar a este tipo de entendimiento, es necesario que no hayan pasado más de 5 abriles desde la fabricación del título (con la excepción de personas discapacitadas) y nada más se podrá estar de prácticas entre 6 meses y 2 abriles. Encima, estos contratos todavía son retribuidos como leve con el Salario Minúsculo Interprofesional.

    Encima, todavía es obligatorio estar cubo de ingreso en la Seguridad Social y se cotizará como un trabajador por cuenta ajena (todavía por desempleo), por lo que se establecerá una relación en la que existe rendimiento de trabajo y que todavía tributará en el IRPF.

    En conclusión, tanto las prácticas no laborales remuneradas como los contratos para la formación y el estudios y los contratos en prácticas, tributarán el IRPF y, siempre que se llegue al leve establecido de 22.000€ con carácter militar o de 12.000€ cuando existan dos pagadores, tendrán la obligación de hacer la afirmación de la renta.

    La tributación en el IRPF varía en función de los ingresos totales de cada contribuyente, por lo que el tipo de entendimiento no influye en el porcentaje, sino que para conocer cuánto nos retendrán hay que venir a los tramos de IRPF establecidos por Hacienda y que podrás consultar en la Agencia Tributaria.